
El reloj marcaba las 12h y las palabras de aquel médico nos sumieron a todos en una profunda tristeza, el dolor invadió nuestros corazones y comprendimos que ya no habia lugar a la esperanza "...no se puede hacer nada, su vida se apaga...". En ese momento, sentí que no podría resistirlo, mi padre se moría, pero yo tenia que mantener la calma,por mi trabajo ya me habia enfrentado en múltiples ocasiones a la muerte, pero ahora todo era diferente porque el que nos dejaba eras TU PAPA, así que traté de ser fuerte para intentar consolar a una madre y esposa a la que se le escapaba la mitad de su vida y a unos hermanos e hijos que no entendían porque la vida les arrebataba tan pronto, a un ser tan querido.
Corrimos todos a tu lado, como a ti te gustaba vernos, queriamos que sintieras nuestro cariño esos últimos minutos y aunque sabíamos que estabas dormido, estoy segura de que notabas nuestra presencia, te abrazamos y te susurramos al oido lo mucho que te queríamos y tu te quedaste tranquilo, plácidamente dormido.
A las 14,45h se apagó tu luz, una luz que desde entonces brilla allá en lo alto.
Desde ese maldito 27 de mayo no ha pasado un día, un minuto, un segundo que no estés en nuestro pensamiento, tu ausencia duele, pero tu recuerdo y los momentos vividos a tu lado nos llenan de felicidad.
Siempre estarás con nosotros PAPÁ, siempre te llevaremos en nuestro corazón, siempre te querremos.
Querido peque, algún día te hablaré de tu abuelo, de lo ilusionado que estaba de que tu papi y yo fueramos a buscarte y de las ganas que tenía de ser tu abuelo, te hubiera enseñado tantas cosas y hubieras disfrutado tanto con él, pero no te preocupes yo te ayudaré a conocerlo a través de los maravillosos recuerdos que me ha dejado.
Un besote enorme chiquitin/a.